Los tres cerditos PDF

Document Details

Uploaded by Deleted User

AnĂ³nimo

Tags

childrens literature fairy tales children's stories folklore

Summary

This is a children's story about three little pigs and a big bad wolf. The pigs build houses of different materials, and the wolf tries to eat them. The story teaches children about the importance of perseverance and being prepared for challenges.

Full Transcript

Los tres cerditos ____________________________ AnĂ³nimo https://cuentosinfantiles.top HabĂ­a una vez tres cerditos que eran hermanos y se fueron por el mundo a conseguir fortuna. El mĂ¡s grande les dijo a sus hermanos que serĂ­a bueno que se pusieran a construir sus propias casas para e...

Los tres cerditos ____________________________ AnĂ³nimo https://cuentosinfantiles.top HabĂ­a una vez tres cerditos que eran hermanos y se fueron por el mundo a conseguir fortuna. El mĂ¡s grande les dijo a sus hermanos que serĂ­a bueno que se pusieran a construir sus propias casas para estar protegidos. A los otros dos les pareciĂ³ una buena idea, y se pusieron manos a la obra, cada uno construyĂ³ su casita. —La mĂ­a serĂ¡ de paja —dijo el mĂ¡s pequeño—, la paja es blanda y se puede sujetar con facilidad. TerminarĂ© muy pronto y podrĂ© ir a jugar. El hermano mediano decidiĂ³ que su casa serĂ­a de madera: —Puedo encontrar un montĂ³n de madera por los alrededores –explicĂ³ a sus hermanos, — ConstruirĂ© mi casa en un santiamĂ©n con todos estos troncos y me irĂ© tambiĂ©n a jugar. Cuando las tres casitas estuvieron terminadas, los cerditos cantaban y bailaban en la puerta, felices por haber acabado con el problema: —¡QuiĂ©n teme al Lobo Feroz, al Lobo, al Lobo! ¡QuiĂ©n teme al Lobo Feroz, al Lobo Feroz! DetrĂ¡s de un Ă¡rbol grande apareciĂ³ el lobo, rugiendo de hambre y gritando: Cerditos, ¡me los voy a comer! Cada uno se escondiĂ³ en su casa, pensando que estaban a salvo, pero el Lobo Feroz se encaminĂ³ a la casita de paja del hermano pequeño y en la puerta aullĂ³: ¡Cerdito, Ă¡breme la puerta! —No, no, no, no te voy a abrir. —Pues si no me abres... ¡SoplarĂ© y soplarĂ© y la casita derribarĂ©! Y soplĂ³ con todas sus fuerzas, soplĂ³ y soplĂ³ y la casita de paja se vino abajo. El cerdito pequeño corriĂ³ lo mĂ¡s rĂ¡pido que pudo y entrĂ³ en la casa de madera del hermano mediano. —¡QuiĂ©n teme al Lobo Feroz, al Lobo, al Lobo! ¡QuiĂ©n teme al Lobo Feroz, al Lobo Feroz! — cantaban desde dentro los cerditos. De nuevo el Lobo, mĂ¡s enfurecido que antes al sentirse engañado, se colocĂ³ delante de la puerta y comenzĂ³ a soplar y soplar gruñendo: ¡Cerditos, abridme la puerta! —No, no, no, no te vamos a abrir. — Pues si no me abrĂ­s... ¡SoplarĂ© y soplarĂ© y la casita derribarĂ©! La madera crujiĂ³, y las paredes cayeron y los dos cerditos corrieron a refugiarse en la casa de ladrillo de su hermano mayor. —¡QuiĂ©n teme al Lobo Feroz, al Lobo, al Lobo! ¡QuiĂ©n teme al Lobo Feroz, al Lobo Feroz! — cantaban desde dentro los cerditos. El lobo estaba realmente enfadado y hambriento, y ahora deseaba comerse a los Tres Cerditos mĂ¡s que nunca, y frente a la puerta dijo: —¡Cerditos, abridme la puerta! —No, no, no, no te vamos a abrir. —Pues si no me abrĂ­s... ¡SoplarĂ© y soplarĂ© y la casita derribarĂ©! Y se puso a soplar tan fuerte como el viento de invierno. SoplĂ³ y soplĂ³, pero la casita de ladrillos era muy resistente y no conseguĂ­a derribarla. DecidiĂ³ trepar por la pared y entrar por la chimenea. Se deslizĂ³ hacia abajo... Y cayĂ³ en el caldero donde el cerdito mayor estaba hirviendo sopa de nabos. Escaldado y con el estĂ³mago vacĂ­o saliĂ³ huyendo hacia el lago. Los cerditos no lo volvieron a ver. El mayor de ellos regaĂ±Ă³ a los otros dos por haber sido tan perezosos y poner en peligro sus propias vidas, y si algĂºn dĂ­a vais por el bosque y veis tres cerdos, sabrĂ©is que son los Tres Cerditos porque les gusta cantar: —¡QuiĂ©n teme al Lobo Feroz, al Lobo, al Lobo! —¡QuiĂ©n teme al Lobo Feroz, al Lobo Feroz! FIN https://cuentosinfantiles.top