Las 48 Leyes del Poder (PDF)

Summary

This book, "Las 48 Leyes del Poder", by Robert Greene, is a guide to power, manipulation, and leadership. It discusses strategies for obtaining and maintaining power and is an exploration of the subtle art of influence and control.

Full Transcript

LAS 48 LEYES DEL P o D E R ROBERT GREENE JOOST ELFFERS Traducoon: DOROTEA PLÁCK!N EDITORIAL ATLANTIDA BUENOS AIRES MEXICO Greene, Robert Las 48 leyes del poder / Robert Greene y Joost Elffers. - 21a ed. - Buenos Aires : Atlántida, 2010. 528 p....

LAS 48 LEYES DEL P o D E R ROBERT GREENE JOOST ELFFERS Traducoon: DOROTEA PLÁCK!N EDITORIAL ATLANTIDA BUENOS AIRES MEXICO Greene, Robert Las 48 leyes del poder / Robert Greene y Joost Elffers. - 21a ed. - Buenos Aires : Atlántida, 2010. 528 p. ; 15,5x23,5 cm. ISBN 978-950-08-3768-2 1. Superación Personal. I. Elffers, Joost II. Título. CDD 158.1 Diseño de tapa: Joost Elffers Nota del editor: Los conceptos y expresiones contenidos en este libro son de exclusiva responsabilidad del autor, y por lo tanto sus opiniones no necesariamente reflejan el punto de vista del editor. Fecha de catalogación: 28/12/2009 Título: THE 48 LAWS OF POWER Copyright 1998 Joost Elffers and Robert Greene, 1998 Copyright ©Editorial Atlántida S.A., Buenos Aires 1999 Derechos reservados para los países de America Latina y para Estados Unidos: Editorial Atlántida S.A. Vigésima primera edición publicada por EDITORIAL ATLÁNTIDA S.A., Azopardo 579, Buenos Aires, Argentina. Hecho el depósito que marca la Ley 11.723. Libro de edición argentina. I.S.B.N. 9 78-60 795 348-6-8 Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografla y el tratamiento informático, y la distribución de ejemplares de la misma mediante alquiler o préstamo públicos. Esta edición se terminó de imprimir en el mes de febrero de 2010 en los talleres gráficos de Tinta, Letra, Libro S. A. de C. V Impreso en Mexico. Printed in Mexico. Para Anna Biller y para mis padres. R. G. Para Pat Steir, Andreas Landshoff y Mien Elffers. J. E. RECONOCIMIENTOS En primer término quiero agradecer a Anna Biller, quien me ayude en la edición e investigación de este libro, y cuyos lúcidos comentarios y aportes desempeñaron un papel fundamental en la forma y el contenido de Las 48 leyes. Sin ella, nada de esto habría sido posible. También tengo que agradecer a mi querido amigo Michiel Schwarz, que ha sido responsable de relacionarme con la escuela Fabrika, en Italia, donde me presentó a Joost Elffers, mi socio y productor de Las 48 leyes del poder. Fue en el astuto y maquinador mundo de Fabrika donde Joost y yo comprendimos la atemporalidad de Maquiavelo y, a partir de nuestras discusiones en Venecia, Italia, nació este libro. Quiero agradecer a Henri Le Goubin, que me suministró gran cantidad de anécdo- tas maquiavélicas a lo largo de los arios, sobre todo acerca de numerosos personajes de la historia francesa, que desempeñan un papel tan importante en este libro. Además deseo agradecer a Les y Sumiko Biller, quienes me prestaron su biblioteca sobre historia japonesa y me ayudaron con las partes de este libro en las qué se habla de la ceremonia del té. En forma similar, debo agradecer a mi buena amiga Elizabeth Yang, que me asesoró en todo lo relacionado con historia china. Un libro como éste depende, en gran medida, del material de investigación disponi- ble, y agradezco muy especialmente a la Research Library de la UCLA, en la que pasé muchos y muy gratos días recorriendo sus incomparables colecciones. Mis padres, Laurette y Stanley Greene, merecen un agradecimiento infinito por su paciencia y apoyo. Y no debo olvidar el merecido tributo a mi gato, Boris, que me acompañó durante los interminables días que insumió escribir este libro. Por último, a todas aquellas personas de mi vida que con tanta habilidad han utilizado el juego del poder para manipularme, torturarme y causarme dolor a lo largo de los años, quiero decirles que no guardo rencores y que les agradezco por haberme inspirado para escribir Las 48 leyes del poder. Robert Greene Además, queremos agradecer a Susan Petersen y Barbara Grossman, los editores de Penguin, por creer en este libro; a la editora Molly Stern, que supervisó todo el proyecto para Viking Penguin. A Sophia Murer, por su novedoso diseño clásico. A David Frankel, por la corrección de los textos. A Roni Axelrod, Barbara Campo, Jaye Zimet, Joe Eagle, Radha Pancham, Marie Timen, Michael Fragnito y Eng-San Kho. Robert Greene Joost Elffers 8 i RECONOCIMIENTOS CONTENIDO PREFACIO página 19 LEY N° 1 página 29 NUNCA LE HAGA SOMBRA A SU AMO Esfuércese siempre por lograr que quienes están jerárquicamente por encima de usted se sientan cómodos con su sensación de superioridad. No permita que sus deseos de complacerlos o impresionarlos lo induzcan a hacer ostentación de sus talentos y de su capacidad, ya que ello podrá generar un efecto opuesto al deseado, es decir, inspirar temor e inseguridad en sus superiores. Hágalos aparecer siempre más brillantes de lo que en realidad son... y accederá a la cumbre del poder. LEY N° 2 página 37 NUNCA CONFÍE DEMASIADO EN SUS AMIGOS; APRENDA A UTILIZAR A SUS ENEMIGOS Desconfié de los amigos; suelen ser los primeros en traicionarlo, ya que caen fácilmente presa de la envidia. También suelen convertirse en irrespetuosos y tiranos. En cambio, emplee a quien haya sido su enemigo, y le será más leal que un amigo, ya que deberá hacer mayores esfuerzos por demostrar su adhesión. Lo cierto es que usted debe temer más a sus amigos que a sus enemigos. Si no tiene enemigos, busque la forma de creárselos. LEY N° 3 página 47 DISIMULE SUS INTENCIONES Desconcierte a la gente y manténgala en la mayor ignorancia posible, sin melar nunca el propósito de sus acciones. Si no tienen la menor idea de, qué es lo que usted quiere logran les resultará imposible preparar una defensa. Condúzcalos por el camino de las falsas suposiciones, envuélvalos en una nube de humo y verá que, cuando al fin caigan en la cuenta de las verdaderas intenciones de usted, ya será tarde para ellos. LEY N° 4 página 65 DIGA SIEMPRE MENOS DE LO NECESARIO Cuando intente impresionar a la gente con palabras, tenga en cuenta que cuanto más diga tanto más vulnerable será y tanto menor control de la situación tendrá. Incluso cuando lo que diga sea sólo una banalidad, parecerá una idea original si la plantea en forma vaga, abierta y enigmática. Las personas poderosas impresionan e intimidan por su parquedad. Cuarto más hable, mayor será el riesgo de decir alguna tontería. LEY N° 5 página 72 CASI TODO DEPENDE DE SU PRESTIGIO; DEFIÉNDALO A MUERTE Su renombre y su prestigio constituyen la piedra angular del poder. Basta el prestigio para intimidar y ganar. Sin embargo, una vez que decae, usted se tornará vulnerable y 4erá atacado CONTENIDO I9 por todos los flancos. Convierta su prestigio en una fortaleza inexpugnable. Manténgase alerta frente a cualquier tipo de ataques potenciales y desbarátelos antes de que se produzcan. Al mismo tiempo, aprenda a destruir a sus enemigos abriendo brechas en la reputación de ellos. Luego dé un paso al costado y deje que la opinión pública los crucifique. LEY N° 6 página 81 BUSQUE LLAMAR LA ATENCIÓN A CUALQUIER PRECIO Todo es juzgado por su apariencia; lo que no se ve no cuenta. Nunca acepte perderse en el anonimato de la multitud o ser sepultado por el olvido. Ponga toda su fuerza en destacarse. Conviértase en un imán que concentre la atención de los demás, mostrándose más grande, más atractivo y más misterioso que la gran masa, tímida y anodina. LEY N° 7 página 95 LOGRE QUE OTROS TRABAJEN POR USTED, PERO NO DEJE NUNCA DE LLEVARSE LOS LAURELES Utilice la inteligencia, los conocimientos y el trabajo físico de otros para promover su propia causa. Ese tipo de ayuda no sólo le permitirá ahorrar mucho tiempo y energía, sino que le conferirá un aura divina de rapidez y eficiencia. A la larga, sus colaboradores serán olvidaás y todos lo recordarán a usted. Nunca haga lo que otros pueden hacer por usted. LEY N° 8 página 101 HAGA QUE LA GENTE VAYA HACIA USTED Y, DE SER NECESARIO, UTILICE LA CARNADA MÁS ADECUADA PARA LOGRARLO Cuando obligue a otro a actuar, deberá ser usted quien en todo momento ejerza el control. Siempre es mejor lograr que su contrincante se acerque a usted y abandone, en este proceso, sus propios planes. Atráigalo con ganancias fabulosas... y después proceda a atacar. Usted tiene todos los ases en la mano. LEY N° 9 página 109 GANE A TRAVÉS DE SUS ACCIONES, NUNCA POR MEDIO DE ARGUMENTOS Cualquier triunfo circunstancial que usted obtenga a través de argumentación verbal en realidad es sólo una victoria pírrica: el resentimiento y la mala voluntad que así genera son más intensos y duraderos que cualquier acuerdo momentáneo que haya logrado. Es mucho más eficaz lograr la coincidencia de otros con usted a través de sus acciones, sin decir palabra alguna. No explique; demuestre. LEY N° 10 página 116 PELIGRO DE CONTAGIO: EVITE A LOS PERDEDORES Y LOS DESDICHADOS La desdicha de los demás puede conducirlo a la muerte: los estados de ánimo son tan contagiosos y tóxicos como una enfermedad infecciosa. Aunque sienta que debe tenderle una mano a alguien que se está hundiendo, lo único que logrará con ello será acelerar su propia caída. A menudo, los perdedores, son los artífices de su propia desgracia y terminan por transmitirla a quien quiere ayudarlos. Evítelos y, en cambio, frecuente a individuos ganadores y felices. 10 I CONTENIDO LEY N° 11 página 123 HAGA QUE LA GENTE DEPENDA DE USTED Para mantener su independencia, es indispensable que los demás lo quieran y necesiten. Cuanto más confíen y dependan de usted, tanto más libertad usted tendrá. Haga que la gente dependa de usted para lograr su felicidad y prosperidad, y no tendrá nada que temer. Nunca enseñe a los demás lo suficiente como para que puedan arreglárselas sin su ayuda. LEY N° 12 página 131 PARA DESARMAR A SU VÍCTIMA, UTILICE LA FRANQUEZA Y LA GENEROSIDAD EN FORMA SELECTIVA Un gesto sincero y honesto compensará docenas de actitudes dictadas por la hipocresía y la falsedad. El gesto de franca y honesta generosidad hace bajar la guardia aun al individuo más desconfiado. Una vez que su sinceridad selectiva haya abierto una brecha en la armadura del otro, podrá manipularlo y embaucarlo a su antojo. Un obsequio oportuno —especie de caballo de Troya— podrá cumplir el mismo objetivo. LEY N° 13 página 139 CUANDO PIDA AYUDA, NO APELE A LA COMPASIÓN O A LA GRATITUD DE LA GENTE, SINO A SU EGOÍSMO Si necesita recurrir a la ayuda de un aliado, no se moleste en recordarle el apoyo que usted le dio en el pasado, o sus buena.; acciones. Lo pasado se ignora se olvida. Si, en cambio, al formular su pedido de colaboración usted muestra elementos que beneficiarán a la otra persona y hace gran hincapié en ellos, su contrincante responderá con entusiasmo a su solicitud, al detectar el beneficio que podría obtener. LEY N° 14 página 146 MUÉSTRESE COMO UN AMIGO PERO ACTÚE COMO UN ESPÍA Es de fundamental importancia saberlo todo sobre su rival. Utilice espías para reunir informa- ción valiosa que le permita mantener siempre una ventaja sobre él. Y mejor aún: haga usted mismo de espía. Aprenda a sondear con cuidado a la gente en corteses encuentros sociales. Formule preguntas indirectas para lograr que el otro revele sus intenciones y sus debilidades. Toda ocasión es buena para ejercer el arte del espionaje. LEY N° 15 página 153 APLASTE POR COMPLETO A SU- ENEMIGO Empezando por Moisés, todos los grandes líderes de la' historia sabían que era necesario aplastar por completo al enemigo al que temían. (En algunas oportunidades aprendieron esta lección a fuerza de golpes.) Si se deja encendida una sola brasa, por muy débil que sea, siempre se corre el riesgo de que vuelva a desencadenarse un incendio. Se ha perdido más por una aniquilación a medias que por una exterminación total: el enemigo se recuperará y buscará venganza. Destrúyalo por completo, no sólo fisica sino también espiritualmente. CONTENIDO I // LEY N° 16 página 162 UTILICE LA AUSENCIA PARA INCREMENTAR EL RESPETO Y EL HONOR Demasiada oferta reduce el precio: cuanto más lo vean y oigan, tanto menos necesario lo considerarán los demás. Si ya ha afirmado su posición dentro de un grupo determinado, un alejamiento temporario hará que hablen más de usted, e incluso que lo admiren. Deberá aprender cuándo alejarse. Recuerde que la escasez de un recurso incrementa su valor. LEY N° 17 página 171 MANTENGA EL SUSPENSO. MANEJE EL ARTE DE LO IMPREDECIBLE El ser humano es hijo del hábito y tiene una necesidad insaciable de sentirse familiarizado con las actitudes de quienes lo rodean. Si usted se muestra predecible, confiere a los demás la sensación de tener cierto control sobre usted. Invierta los papeles: muéstrese deliberadamente impredecible. Las actitudes que en apariencia carecen de coherencia o propósito desconcertarán a los demás, que se agotarán tratando de explicarse sus movimientos y acciones. Llevada a un extremo, esta estrategia puede intimidar y aterrorizar. LEY N° 18 página 179 NO CONSTRUYA FORTALEZAS PARA PROTEGERSE: EL AISLAMIENTO ES PELIGROSO El mundo es un sitio peligroso y los enemigos acechan por doquier; todos necesitan protegerse. Una fortaleza se presenta como la alternativa más segura. Pero el aislamiento lo expone más de lo que lo protege de los peligros que lo rodean, ya que lo aísla de información valiosa y lo destaca como un blanco fácil para los demás. Es mucho más seguro circulan mezclarse entré la gente y buscar aliados. La multitud lo protege de sus enemigos. , LEY N° 19.página 187 SEPA CON QUIÉN ESTÁ TRATANDO: NO OFENDA A LA PERSONA EQUIVOCADA En el mundo hay muchas clases de personas diferentes, y usted no puede suponer que todos reaccionarán de la misma manera frente a sus estrategias. Hay ciertas personas que, si usted las manipula o engaña, pasarán el resto de su vida procurando vengarse. Serán, desde el momento de la ofensa, lobos con piel de oveja. Elija con cuidado a sus víctimas y a sus contrincantes, y nunca ofenda o engañe a la persc na equivocada. LEY N° 20 página ) 196 NO SE COMPROMETA CON NADIE Sólo los tontos se apresuran siempre a tomar partido. No se comprometa con ninguna posición o causa, salvo con la suya propia. El hecho de mantener su independencia lo convierte en el amo de los demás. Obtenga beneficios oponiendo a las personas entre sí. 12 I CONTENIDO LEY N° 21 página 209 FINJA CANDIDEZ PARA ATRAPAR A LOS CÁNDIDOS: MUÉSTRESE MÁS TONTO QUE SU VÍCTIMA A nadie le gusta sentirse más estúpido que los demás. Por lo tanto, el truco consiste en hacer sentir sagaces e inteligentes a sus víctimas y, sobre todo, más sagaces e-inteligentes que usted. Una vez que las haya convencido de esto, nunca sospecharán que usted tiene motivaciones ocultas contra ellos. LEY N° 2 2 página 217 UTILICE LA TÁCTICA DE LA CAPITULACIÓN. TRANSFORME LA DEBILIDAD EN PODER Cuando usted sea el más débil, nunca luche simplemente por salvar su honor opte, en cambio, por la capitulación. Rendirse le dará tiempo para recuperarse, tiempo para atormentar e irritar al vencedor, tiempo para esperar a que el poder de éste se diluya. No le dé la satisfacción de luchar y ser vencido por él. Capitule antes de ser derrotado. Al volver la otra mejilla, enfurecerá y desconcertará a su contrincante. Convierta la capitulación en un instrumento de poder. LEY N° 23 página 226 CONCENTRE SUS FUERZAS Conserve sus fuerzas y su energía manteniéndolas concentradas en su punto más fuerte. Ganará más descubriendo un rico yacimiento y explotándolo en profundidad, que pasando de un yacimiento pobre a otro: la intensidad siempre triunfa sobre la dispersión. Cuando busque fuentes de poder que puedan promoverlo, procure encontrar siempre el patrón clave único, la vaca lechera que pueda ordeñar durante largo tiempo. LEY N° 24 página 233 DESEMPEÑE EL PAPEL DE CORTESANO PERFECTO El Cortesano perfecto, adulador e intrigante, prospera y alcanza su plenitud en un mundo en el cual todo gira en torno del poder y de la habilidad política. Domina a la perfección el arte de la oblicuidad. Adula, se somete a sus superiores y reafirma su poder sobre los demás de la forma más encantadora y graciosamente indirecta y falsa. Aprenda a aplicar las leyes del cortesano, y su ascenso dentro de la corte no conocerá límites. LEY N° 25 página 248 PROCURE RECREARSE PERMANENTEMENTE No acepte los papeles que la sociedad le ha endilgado. Fórjese una nueva identidad que atraiga la atención y nunca aburra al público. Sea el dueño de su propia imagen, en lugar de permitir que otros la definan por usted. Incorpore elementos dramáticos en sus gestos y acciones públicas, y su poder se verá reforzado y su personalidad crecerá en forma asombrosa. CONTENIDO I 13 LEY N° 26 página 258 MANTENGA SUS MANOS LIMPIAS Es necesario que, en todo momento, usted aparezca como paradigma de la corrección y la eficien- cia. Sus manos nunca se ensuciarán por ilícitos o descuidos. Mantenga esa apariencia impecable, utilizando a otros como testaferros o pantallas para ocultan cuando sea necesario, su participa- ción personal en hechos de esta índole. LEY N° 27 página 275 JUEGUE CON LA NECESIDAD DE LA GENTE DE TENER FE EN ALGO, PARA CONSEGUIR SEGUIDORES INCONDICIONALES La gente tiene una necesidad irrefrenable de creer en algo. Conviértase en el centro focalizador de esa necesidad, ofreciéndoles una causa o una nueva convicción a la que adherir: Formúlela en términos vagos pero pletóricos de promesas. Enfatice el entusiasmo por sobre el pensamiento claro y racional. Dé a sus nuevos discípulos, rituales que realizar y exíjales sacrificios. Ante la ausencia de una religión organizada y grandes causas en las que puedan creer, su nuevo sistema de convic- ciones le conferirá un poder inaudito. LEY N° 28 página 289 SEA AUDAZ AL ENTRAR EN ACCIÓN Si se siente inseguro frente a determinado curso de acción, nodo intente. Sus dudas y titubeos se transmitirán a la ejecución del plan. La timidez es sumamente peligrosa; lo mejor es encarar toda acción con audacia. Cualquier error que usted corneta por ser audaz se corregirá con facilidad mediante más audacia. Todo el mundo admira al audaz; nadie honra al timorato. LEY N° 29 página 299 PLANIFIQUE SUS ACCIONES DE PRINCIPIO A FIN Un final brillante constituye el corolario que da énfasis a todo su accionar. Planifique su camino teniendo en cuenta todas las consecuencias posibles, todos los obstáculos y todos los giros del azar que puedan incidir de manera negativa sobre su trabajosa elaboración y otorgar la gloria a otros. Planificar todo un proceso, de principio a fin, evitará que lo abrumen los factores negativos y le permitirá saber con exactitud cuándo detenerse. Maneje la fortuna con cuidado y determine el futuro planificando a largo plazo. LEY N° 30 página 309 HAGA QUE SUS LOGROS PAREZCAN NO REQUERIR ESFUERZOS Su accionar deberá parecer natural y de fácil ejecución. Toda la práctica y el esfuerzo que usted invierta en él, así como todas las habilidosas artimañas a las que recurra, deberán permanecer ocultos. Cuando actúe, hágalo como si la tarea que tiene entre manos fuese algo de lo más sencillo, como si pudiese hacer todavía mucho más. Evite la tentación de revelar lo mucho que usted trabaja, pues con ello sólo generará cuestionamientos. No le enseñe a nadie sus trucos especiales, o los usarán contra usted. 14 I CONTENIDO LEY N° 31 p ágina 319 CONTROLE LAS OPCIONES: HAGA QUE OTROS JUEGUEN CON LAS CARTAS QUE USTED REPARTE El mejor engaño es aquel que aparenta ofrecer opciones al otro: sus víctimas sienten que controlan la situación, pero en realidad no son sino títeres en sus hábiles manos. Presente opciones que siempre le sean favorables, independientemente de cuál de ellas elijan los demás. Oblíguelos a optar entre el menor de dos males y logre que cualquiera de las dos elecciones resulte a favor de usted. Haga que cualquier alternativa por la que se decidan sus rivales, los perjudique a ellos y lo beneficie a usted. LEY N° 32 página 329 JUEGUE CON LAS FANTASIAS DE LA GENTE Muchas veces se evita la verdad porque suele ser dura y desagradable. Nunca recurra a la verdad ni a la realidad, salvo que esté dispuesto a enfrentar la ira que genera la desilusión. La vida es tan dura y problemática que aquellas personas capaces ide inventar ilusiones o conjurar fantasías son como oasis en el desierto: todos van hacia ellas. Apelar a las fantasías de las masas es una fuente inmensa de poder. LEY N° 33 á i p g na 338 DESCUBRA EL TALÓN DE AQUILES DE LOS DEMÁS Todo individuo tiene un punto débil, una fisura en la muralla que rodea su fortaleza. Por lo general, esa debilidad es algo que le causa inseguridad, o una emoción o una necesidad que lo supera. También puede ser un pequeño placer secreto. Sea lo que fuere, una vez que usted la haya descubierto esa debilidad se convierte en un elemento de presión que podrá manejar a su antojo y, por supuesto, siempre a su favor. LEY N° 34 página 351 ACTÚE COMO UN REY PARA SER TRATADO COMO TAL Su forma de actuar determinará cómo lo tratarán los demás: a la larga, una presencia vulgar o común hará que la gente le pierda el respeto. Porque un rey se respeta a sí mismo e inspira el mismo sentimiento en los demás. Al adoptar una actitud de rey, mostrando confianza en su propio poder, logrará que lo consideren destinado a llevar una corona real sobre la cabeza. LEY N° 35 página 361 DOMINE EL ARTE DE LA OPORTUNIDAD Nunca demuestre tener prisa, ya que el apuro delata una falta de control sobre el tiempo y sobre su propio accionar. Muéstrese siempre paciente, como si supiera que, con el tiempo, todos sus deseos se cumplirán. Conviértase en especialista en el arte de detectar el momento propicio para cada cosa. Descubra el espíritu de los tiempos actuales y las tendencias que lo llevarán al poder. Aprenda a mantenerse a la expectativa cuando el momento propicio no haya llegado, y a golpear con fuerza cuando la oportunidad le sea propicia. CONTENIDO 15 LEY N ° 36 página 371 MENOSPRECIE LAS COSAS QUE NO PUEDE OBTENER: IGNORARLAS ES LA MEJOR DE LAS VENGANZAS Al prestar atención a un problema trivial, lo convierte en real y le confiere importancia. Cuanta más atención le preste' a un enemigo, más lo fortalecerá. Y, a menudo, un pequeño error se magnifica en el intento de corregirlo. A veces, lo mejor es dejar ciertas cosas por completo de lado. Si hay algo que usted desea pero no puede obtener, menosprécielo. Cuanto menos interés demuestre, mayor será el nivel de superioridad que verán los demás en usted. LEY N° 37 página 381 ARME ESPECTÁCULOS IMPONENTES Una imaginería impactante y gestos simbólicos grandiosos generan aura de poden ya que ejercen gran atracción sobre todos. Presente espectáculos imponentes para quienes lo rodean, plenos de elementos visuales fascinantes y radiantes simbolismos que enfaticen su presencia. Encandilados por las apariencias, los demás no se darán cuenta de lo que usted está haciendo en realidad. LEY N° 38 página 390 PIENSE COMO QUIERA, PERO COMPÓRTESE COMO LOS DEMÁS Si usted hace ostentación de ir contra la corriente, alardeando acerca de sus ideas poco convencionales y sus actitudes heterodoxas, la gente pensará que usted sólo desea llamar la atención y que desprecia a los demás. Encontrarán la forma de castigarlo por hacerlos sentir inferiores. Es mucho más seguro confundirse con la masa y adoptar un cierto aire "común". Limítese a compartir su originalidad con amigos tolerantes y con aquellas personas de las que está seguro que aprecian su forma de ser diferente y especial. LEY N° 39 página 400 REVUELVA LAS AGUAS PARA ASEGURARSE UNA BUENA PESCA La ira y las emociones son estratégicamente contraproducentes. Siempre deberá mantenerse sereno y objetivo, pero si puede enfurecer a sus enemigos mientras usted conserva la calma, obtendrá una ventaja decisiva. Desubique a sus enemigos: descubra la grieta, a través de la cual pueda sacudirlos y manejarlos. LEY N° 40 página 409 MENOSPRECIE LO QUE ES GRATUITO Todo lo que es gratuito es peligroso, ya que por lo general implica alguna treta o un compromiso oculto. Las cosas que tienen valor valen la pena pagarse. De esta manera, no estará obligado a gratitud alguna, se verá libre de culpa y evitará fraudes y engaños. Lo más inteligente es, a menudo, pagar el precio total. Cuando hablamos de excelencia no hay gangas. Sea generoso con su dinero y hágalo circulan dado que la generosidad es señal e imán de poder 16 I CONTENIDO LEY N° 41 página 426 EVITE IMITAR A LOS GRANDES HOMBRES Lo que se produce por primera vez siempre parece mejor y más original que lo que viene después. Si usted sucede a un gran hombre o tiene padres célebres, deberá lograr el doble para poder superar la imagen de ese "modelo". No se pierda en la sombra de esos "grandes" ni se quede estancado en un pasado que no es obra suya: encuentre su propia identidad y reafírmela con su accionar diferente. Elimine a ese padre dominante, reniegue de su herencia y gane poder a través de sus propios méritos. LEY N° 42 página 439 MUERTO EL PERRO, SE ACABÓ LA RABIA Los problemas suelen tener su origen en un solo individuo fuerte: el instigador, el subalterno arrogante, el sembrador de inquinas y resentimientos. Si usted deja espacio para el accionar de este tipo de individuo, otros sucumbirán a la influencia del personaje. No espere a que los problemas que él causa se multipliquen, y no trate de negociar con él, pues es irrecuperable. Neutralice esa influencia, aislándolo o eliminándolo. Recuerde que, muerto el perro, se acabó la rabia. LEY N° 43 página 449 TRABAJE SOBRE EL CORAZÓN Y LA MENTE DE LOS DEMÁS La coerción provoca una reacción que, con el tiempo, puede actuar contra usted. Es necesario lograr, mediante maniobras de seducción, que los demás se muevan en la dirección que usted desea. Una vez seducida, la persona se convierte en su leal servidor. Y la forma más eficaz de seducir a alguien, consiste en manejar con habilidad las flaquezas y la psicología del individuo. Debilite la resistencia del otro a través de la manipulación de las emociones, jugando con lo que el otro ama y valora, o lo que teme. Si usted ignora el corazón y la mente de los demás, terminarán odiándolo. LEY N° 44 página 459 DESARME Y ENFUREZCA CON EL EFECTO ESPEJO El espejo refleja la realidad pero también es el arma perfecta para el engaño: cuando usted refleja a sus enemigos, haciendo exactamente lo que hacen ellos, sus rivales no lograrán deducir su estrategia. El Efecto Espejo los burla y humilla, lo cual los lleva a reaccionar en forma desmedida. Al poner un espejo frente a su psique, usted los seduce con la ilusión de que comparte sus valores. Al reflejar sus acciones en un espejo, les enseña una lección. Son muy pocos los que pueden resistirse al poder del Efecto Espejo. LEY N° 45 página 478 PREDIQUE LA NECESIDAD DE INTRODUCIR CAMBIOS, PERO NUNCA MODIFIQUE DEMASIADO A LA VEZ En teoría, todo el mundo comprende la necesidad del cambio, pero en el nivel cotidiano el ser humano es hijo de la costumbre. Demasiada innovación resulta traumática y conducirá a la rebelión. Si usted es nuevo en una posición de poder, o un tercero que intenta construir una base CONTENIDO 1 17 de poder, haga alarde de respetar la forma tradicional de hacer las cosas. Si se impone un cambio necesario, hágalo aparecer como una leve modificación positiva del pasado. LEY N° 46 página 488 NUNCA SE MUESTRE DEMASIADO PERFECTO Siempre es peligroso mostrarse superior a los demás, pero lo más peligroso de todo es parecer libre de toda falla o debilidad. La envidia genera enemigos silenciosos. Lo inteligente es poner de manifies- to, de vez en cuando, sus defectos y admitir vicios inofensivos, a fin de desviar la envidia y parecer más humano y ascesible. Sólo los dioses y los muertos pueden parecer perfectos impunemente. LEY N° 47 página 500 NO VAYA MÁS ALLÁ DE SU OBJETIVO ORIGINAL; AL TRIUNFAR, APRENDA CUÁNDO DETENERSE El momento del triunfo es a menudo el momento de mayor peligro. En el fragor de la victoria, la arrogancia y un exceso de confianza en sus fuerzas pueden llegar a impulsarlo más allá de la me- ta que se había propuesto en un principio, y al ir demasiado lejos serán más los enemigos que se creará que los que logre vencer. No permita que el éxito se le suba a la cabeza. No hay nada como la estrategia y la planificación cuidadosa. Fíjese un objetivo y, cuando lo alcance, deténgase. LEY N° 48 página 510 SEA CAMBIANTE EN SU FORMA Al adoptar una forma definida y tener un plan claro para todo el mundo, usted se convertirá en el blanco de ataques diversos. En lugar de brindar a sus enemigos algo concreto que atacan manténgase flexible, adaptable y en movimiento. Acepte el hecho de que nada es absoluto y de que no existen las leyes fijas. La mejor forma de protegerse es mantenerse tan fluido y amorfo como el agua. Nunca apueste a la estabilidad ni a un orden perdurable. Todo cambia. BIBLIOGRAFÍA página 525 18 CONTENIDO PREFACIO La sensación de no tener poder sobre las personas y los hechos resultarnos insoportable: cuando nos sentimos desvalidos nos sentimos miserablemente mal. Nadie quiere tener poco poder; por el contrario, todos aspiramos a poseer una cuota cada vez mayor. Sin embargo, en el mundo en que vivimos en la actualidad, resulta peligroso demostrar demasiadas ansias de po- der o actuar abiertamente para obtenerlo. Debemos mostrarnos decentes y equitativos. De modo que tenemos que ser muy sutiles, agradables y simpáticos y, al mismo tiempo, arteros; democráticos pero engañosos. Este juego de constante duplicidad se parece muchísimo a las dinámicas del poder que existían en el maquinador mundo de las antiguas cortes aristocráticas. A lo largo de la historia, las cortes siempre fueron formándose alrededor de la persona que ejercía el poder: un rey, una reina, un emperador o un líder. Los cortesanos que componían esa corte se encontraban en una posición particularmente delicada: tenían que servir a sus amos pero, si se mostraban demasiado aduladores y cortejaban con demasiada obviedad, los otros integrantes de la corte se volvían contra ellos. Por lo tanto, los intentos de ganar el favor del amo debían ser muy sutiles. E incluso los más hábiles cortesanos, capaces de tales sutilezas, debían protegerse de sus pares que intrigaban para desplazarlos. Entretanto, se suponía que la corte representaba la cumbre de la civilización y del refinamiento. Se desaprobaba cualquier actitud violenta o abierta que promoviera el poder; los cortesanos trabajaban de manera silenciosa y secreta contra cualquiera que recurriese a la fuerza. El gran dilema del cortesano siempre fue el de mostrarse como el paradigma mismo de la elegancia y, al mismo tiempo, burlar a sus adversarios y desbaratar los planes de éstos de la forma más sutil y disimulada posible. El cortesano exitoso aprendía, con el tiempo, a realizar todos sus movimientos de forma indirecta; si le clavaba un puñal por la espalda a su contrincante, lo hacía con guantes de terciopelo y con la más afable de las sonrisas. En lugar de recurrir a la coerción o a la franca traición, el cortesano perfecto lograba sus objetivos a través de la seducción, el encanto, el engaño y las estrategias más PREFACIO 19 sutiles, planificando siempre sus movimientos por adelantado. La Las cortes son, vida en la corte era un juego permanente, que exigía vigilancia incuestionablemente, constante y agudo pensamiento táctico. Era una guerra civilizada. sede de cortesía y Hoy en día encontramos una paradoja similar a la del buena cuna; si no fuera cortesano del Renacimiento: todo debe aparecer civilizado, así, serían sede de masacre y desolación. decente, democrático y logrado a través del juego limpio. Pero si Quienes ahora se nos atenemos en forma excesivamente estricta a estas pautas, si las sonríen y se abrazan se tomamos demasiado al pie de la letra, seremos aplastados por enfrentarían y aquellos, de entre quienes nos rodean, que son menos ingenuos apuñalarían entre s4 si los buenos modales no que nosotros. Como dijo el gran diplomático y cortesano del se interpusieran entre Renacimiento, Nicolás Maquiavelo: "Todo hombre que intente ellos... ser bueno todo el tiempo terminará arruinado entre la gran LORD CHESTERFIELD cantidad de hombres que no lo son". La corte se consideraba el 1694-1773 pináculo del refinamiento, pero debajo de esa brillante superficie hervía un caldero de oscuras emociones: ambición, envidia, deseo, odio. También nuestro mundo actual se considera el pináculo de la equidad y la justicia, pero son las mismas oscuras No es en absoluto emociones de siempre las que laten dentro de cada individuo. El extraño que los juego es el mismo. Por fuera hay que simular respeto y cortesía, corderos detesten a las aves de rapiña, pero mientras que por dentro —salvo que usted sea un necio— deberá esto no es motivo para aprender rápidamente a ser prudente y seguir el consejo condenar a las grandes de Napoleón: "Cubre tu mano de hierro con un guante de aves de rapiña porque terciopelo". Si, al igual que el cortesano de otros tiempos, usted roban corderos. Y cuando los corderos logra dominar el arte del juego indirecto, aprendiendo a seducir, murmuran entre ellos: encantar, engañar y maniobrar sutilmente a sus adversarios, "Estas aves de rapiña accederá al pináculo del poder. Logrará que la gente se doblegue son malvadas; ¿acaso a su voluntad, sin darse cuenta de sus maniobras. y, al no darse esto no nos da derecho a decir que todo cuenta, tampoco le opondrán resistencia ni alimentarán resenti- aquello que sea lo miento contra usted. opuesto de un ave de rapiña tiene, por fuerza, que ser Para algunos, la idea de desarrollar en forma consciente los juegos bueno?", no hay nada del poder —aunque se lo haga de manera indirecta— resulta intrínsecamente malvada, antisocial, un recuerdo del pasado. Creen que pueden erróneo en semejante salir del juego, comportándose de una manera que no tiene nada argumento, a pesar de que las aves de rapiña que ver con el poder. Es necesario cuidarse de ese tipo de perso- se mostrarán, en cierto nas porque, mientras hacia afuera expresan esas convicciones, por grado sorprendidas y dentro suelen ser los más adictos participantes del juego del po- dirán: "No tenemos der. Utilizan estrategias que disimulan con habilidad la naturaleza absolutamente nada en contra de esos buenos de la manipulación que están ejerciendo. Esos individuos suelen corderos; todo lo hacer gala de su debilidad y de su falta de poder, como si se contrario: la verdad es tratase de una virtud moral. Pero quienes de veras carecen de que los adoramos; poder no muestran su debilidad con el fin de ganar simpatía o nada más sabroso que un cordero bien respeto. Cuando se hace marcada ostentación de las propias tierno". debilidades, en realidad se está utilizando una estrategia muy FRIEDRICH NIETZSCHE eficaz, sutil y engañosa del juego del poder (véase Ley N° 22, 1844-1900 "Táctica de la capitulación"). Otra estrategia del individuo que, supuestamente, no se dedica a buscar con afán el poder consiste en exigir la igualdad en todas las áreas de la vida. -Según esas personas, todos debieran 20 I PREFACIO recibir el mismo trato, sea cual fuere su posición y su fuerza. Pero si, para evitar el tinte con que suele marcar el poder, se intenta Las únicas armas que tratar a todos por igual, de modo equitativo, se comprueba que nos permiten obtener existen personas que hacen determinadas cosas mejor que los de la gente lo que demás. Tratar a todos por igual equivale a ignorar sus diferencias, queremos son la fuerza y la astucia. Dicen que y por ende elevar al menos capaz y rebajar a quienes se destacan. también el amor es un También en este caso, muchos de los que actúan de esta forma en arma de ese tipo, pero realidad están haciendo gala de otra de las estrategias del poder, al ello equivale a esperar redistribuir las recompensas a su antojo. los días soleados, y en la vida es necesario Otra forma de evitar el juego del poder es demostrar una aprovechar cada absoluta sinceridad, dado que una de las principales técnicas de instante. quienes buscan el poder es el engaño y el disimulo. Cuando se es JOHANN VON GOETHE muy franco, inevitablemente se lastima e insulta a muchas 1749-1832 personas, algunas de las cuales optarán por devolver el golpe recibido. Nadie verá esas afirmaciones sinceras como algo por completo objetivo y carente de motivaciones personales. Y además estarán en lo cierto: la sinceridad suele ser, en efecto, una estrategia de poder, dirigida a convencer a la gente de que se es noble, altruista y de buen corazón. Es una forma de persuasión e, incluso, de sutil coerción. La flecha disparada Por último, quienes afirman no participar de este juego suelen por el arquero podrá matar o no a una única adoptar un aire ingenuo, que los protege de la acusación de persona. Pero las perseguir el poder. También en este caso es recomendable tener estratagemas urdidas cuidado, dado que el manto de la ingenuidad puede constituir una por el hombre sabio eficaz manera de fingir y engañar (véase Ley N° 21, "Muéstrese pueden matar incluso al niño en el vientre de más tonto de lo que es"). E incluso la candidez genuina no se su madre. encuentra libre de las trampas del poder. Los niños pueden ser KAUTILYA, FILÓSOFO ingenuos en muchos aspectos, pero a menudo actúan a partir de INDIO, SIOLO_III A. C. una necesidad fundamental de ejercer el control sobre quienes los rodean. El niño, por lo general, tiene una gran sensación de impotencia en el mundo de los adultos y por lo tanto utiliza todos los medios que se hallen a su disposición para imponer su volun- tad. Individuos genuinamente inocentes pueden estar, sin embargo, comprometidos con el juego del poder y con frecuencia son horrendamente eficaces en él, dado que no se ven trabados flor la reflexión. También aquí, quienes hacen gala de su inocencia suelen ser los menos inocentes. Es posible reconocer a quienes supuestamente se abstienen de participar en el juego de la búsqueda del poder, por la manera en que hacen alarde de sus cualidades morales, de su piedad o de su exquisito espíritu de justicia. Pero, puesto que todos tenemos ansias de poder, y que casi todas nuestras acciones tienen por objetivo obtenerlo, quienes dicen que no lo buscan sólo procuran encandilamos y distraemos de sus juegos de poder a través de sus aires de superioridad moral. Si se los observa con detenimiento, se comprobará que con frecuencia son los más hábiles de todos cuando se trata de manipular indirectamente a los demás, cosa que algunos hacen en forma por entero inconsciente. Y de ninguna manera toleran que se difundan las tácticas que utilizan a diario. PREFACIO I 21 Si el mundo es como una gigantesca corte intrigante y manipuladora en la cual nos hallamos todos atrapados, no tiene sentido alguno tratar de eludir el juego. Esto sólo nos privará del poder, y la impotencia nos hará sentir más desgraciados. En lugar de luchar contra lo inevitable, en lugar de argumentar, gemir y sentirse culpable, es mucho mejor destacarse en el juego del poder. La verdad es que, cuanto mejor sepa manejar el poder, tanto mejor será como amigo, amante, pareja y persona. Al seguir el camino del cortesano perfecto (véase Ley N° 24) aprenderá a hacer sentir bien a los demás y se convertirá en una fuente de placer para ellos, que pasarán a depender de sus habilidades y ansiarán su presencia. Dominar las 48 leyes que se presentan en este libro les ahorrará a los demás el dolor que genera el mal uso del poder, que es como jugar con fuego sin conocer sus propieda- des. Si el juego del poder es ineludible, es mejor ser un artista que un burdo principiante o un negador. Aprender este juego exige adecuarse a una cierta forma de ver el mundo, a un cambio de perspectiva. Requiere esfuerzos y años de práctica, ya que las aptitudes necesarias no aparecen en forma es- pontánea. Se necesita dominar ciertas habilidades básicas, y sólo cuando las haya dominado, se hallará en condiciones de aplicar con mayor facilidad las leyes que gobiernan el logro del poder. La más importante de esas habilidades, y la piedra fundamen- tal del poder, es la capacidad de dominar sus emociones. Las respuestas emocionales suelen ser la mayor y principal barrera que lo separa del poder, un error que le costará mucho más que cual- quier satisfacción temporaria que pueda producirle la expresión de sus sentimientos en un momento dado. Las emociones nublan la razón y, si no es capaz de ver la situación con claridad, no podrá prepararse para ella ni responder con un cierto grado de control. La ira es la más destructiva de las reacciones emocionales, ya que es la que más intensamente nubla la visión. También ejerce un efecto multiplicador que de manera invariable torna la situa- ción cada vez menos controlable, incrementando la intrepidez de su enemigo. Si usted procura destruir a un enemigo que lo ha herido, deberá lograr que baje la guardia, fingiendo amabilidad frente a él, en lugar de dejar traslucir su ira. El amor y los afectos también son potencialmente destructi- vos, al cegarlo a los intereses, con frecuencia egoístas, de quienes usted menos sospecha que se hallen involucrados en el juego del poder. No es posible reprimir la ira o el amor, o evitar experimen- tar estos sentimientos, ni debería intentarlo. Pero sí debería tener mucho cuidado con el modo de expresarlos y —lo más importan- te— no permitir nunca que influyan sobre sus planes y estrategias. Estrechamente relacionada con la capacidad de dominar sus emociones se halla la habilidad de distanciarse del momento presente y reflexionar de manera objetiva sobre el pasado y el futuro. Como Jano, la deidad romana de dos rostros, guardiana PREFACIO de todas las puertas y entradas, deberá ser capaz de mirar a la vez en ambas direcciones a fin de poder lidiar mejor con el peligro, No pude menos que cualquiera sea la dirección de la que provenga. Éste es el rostro pensar, para mis que debe forjarse: una cara que otee continuamente el futuro y adentros, en los otra que examine el pasado. engaños, en la gran cantidad y variedad de Para el futuro, su lema debería ser: "Ni un día sin estar alerta". artimañas, en la Nada debiera tomarlo por sorpresa, porque usted está imaginando diligencia con que el constantemente los potenciales problemas, antes de que éstos se hombre agudiza su produzcan. En lugar de perder el tiempo soñando con el final feliz ingenio para engañar a los demás y de qué de su plan o proyecto, debe trabajar sobre el cálculo de cualquier manera, a través de posible trastorno o problema que pudiese surgir en su desarrollo. esas infinitas Cuanto más lejos logre ver, más pasos podrá prevenir y más variaciones, se embellece el mundo. poderoso será. FRANCESCO VETTORI, El otro rostro de Jano mira hacia el pasado, pero no para CONTEMPORÁNEO Y recordar dolores o alimentar resentimientos. Esto sólo reduciría AMIGO DE MAQUIAVELO, su poder. La mitad del secreto del juego radica en aprender a PRINCIPIOS olvidar los hechos del pasado que lo van carcomiendo y que DEL SIGLO XVI nublan su razón. El verdadero objetivo de esa mirada hacia el pasado es llevar a cabo un constante proceso de autoeducación: mirar hacia el pasado para aprender de quienes lo precedieron. (La gran cantidad de ejemplos históricos que se incluyen en el presente libro lo ayudarán en ese proceso.) Una vez analizado el pasado histórico, se detendrá a mirar el pasado más inmediato, Los principios no poniendo bajo la lupa sus acciones y las de sus amigos. Ésta es la existen; lo único que escuela más eficaz para aprender, dado que las enseñanzas existe son los hechos. provienen de su experiencia personal. No hay bien ni mal, ya que éstos son sólo Comience por revisar los errores cometidos en el pasado, circunstancias. El sobre todo los que más serios problemas le causaron en su vida. hombre superior se Analícelos guiándose por Las 48 leyes del poder y extraiga de cada compromete con los uno una lección y hágase una promesa: "Nunca voy a repetir ese hechos y las circunstancias a fin de error; nunca volveré a caer en ese tipo de trampa". Si logra dirigirlos. Si hubiese observarse y evaluarse de esa manera, podrá aprender a romper principios y leyes fijas, los esquemas según los cuales actuaba en el pasado, lo que las naciones no los constituye una capacidad sumamente valiosa. cambiarían como uno cambia la camisa, y no El poder requiere la habilidad de jugar con las apariencias. se puede esperar que Para ello, deberá aprender a ponerse muchas máscaras y a llevar un hombre sea más una bolsa llena de trucos y artimañas. El engaño y la simulación sabio que toda una nación. no deben considerarse algo sucio o inmoral. Toda interacción HONORÉ DE BALZAC humana exige cierta cuota de engaño en distintos niveles, y en 1799-1850 cierta medida lo que diferencia al ser humano del animal es su capacidad de mentir y embaucar. En los mitos griegos, en el ciclo Mahabharata de la India, en la leyenda épica de Gilgamesh del Oriente Medio, el uso de las artes del engaño es privilegio de los dioses. Uno de los grandes hombres de la mitología, Ulises, fue valorado por su habilidad de rivalizar con la capacidad de los dioses, robarles algunos de sus poderes divinos y competir con ellos en agudeza de ingenio y triquiñuelas. El engaño es un desarrollado arte de la civilización y una de las armas más poderosas en el juego del poder. PREFACIO 23 No se puede engañar con éxito si no se toma una cierta distan- cia de uno mismo, es decir, si no se logra ser muchas personas distintas, llevando la máscara que el día y el momento requieran. Con un enfoque de tal flexibilidad frente a todas las apariencias, incluso la suya propia, perderá gran parte de esa carga interior que lo retiene o limita. Torne su rostro tan maleable como el de un actor, trabaje para ocultar sus intenciones frente a los demás, practique el arte de atraer a la gente hacia sus trampas. Jugar con las apariencias y dominar el arte del engaño es uno de los placeres estéticos de la vida. Y también constituye un componente clave en la adquisición del poder. Si el engaño es el arma más poderosa de su arsenal, la paciencia (en todos sus actos) debe ser su escudo fundamental. La paciencia lo protegerá de cometer crasos y estúpidos errores. Al igual que el control de sus emociones, la paciencia es una habili- dad que no surge en forma espontánea, sino que se adquiere. Pero, para el caso, nada de lo relacionado con el poder es natural. El poder tiene más relación con lo divino que con el mundo natural. Y la paciencia es la virtud suprema de los dioses, que disponen de todo el tiempo del mundo. Todo lo bueno sucederá al fin; el pasto volverá a crecer si usted le da tiempo y sabe anticipar el futuro. La impaciencia, por su parte, sólo lo debilitará. Es la principal barrera entre usted y el poder. El poder es, en esencia, amoral. Una de las habilidades más importantes que deberá adquirir es la capacidad de aprender a ver circunstancias, en lugar de, simplemente, el bien o el mal. El po- der es un juego -esto es algo que hay que reiterar una y otra vez- y en un juego usted no juzga a sus contrincantes por sus intencio- nes sino por el efecto de sus acciones. Usted mide la estrategia y el poder de su adversario por lo que puede ver y sentir. ¡Cuántas veces se hace hincapié en las intenciones de alguien, sólo para disimular el engaño! ¡Qué importancia tiene si otro jugador, ya sea amigo o rival, tiene buenas intenciones y sólo piensa en los intereses de usted, si los efectos de su acción conducen a la ruina y a la confusión? Es natural que las personas enmascaren sus acciones con todo tipo de justificativos y afirmen siempre que han actuado de buena fe. Usted tiene que aprender a reírse por dentro cada vez que oiga algo semejante y nunca permitirse evaluar las intenciones y acciones de alguien por medio de juicios morales, que en realidad sólo son una excusa para la acumulación de poder. Se trata de un juego. Su adversario está sentado frente a usted. Ambos se comportan como un caballero o una dama, observando las reglas del juego y sin tomar en forma personal nada de lo que se hace o dice. Usted juega con una estrategia determinada y observa los movimientos de su contrincante con la mayor serenidad de que es capaz. Al final, apreciará más la cortesía de quienes juegan contra usted que sus buenas y dulces intenciones. Entrene su ojo para seguir los resultados de los movimientos de su 24 I PREFACIO adversario, para observar las circunstancias externas, y no permita que nada lo distraiga. La mitad de su dominio del poder proviene de lo que usted omite hacer, de lo que usted no se permite involucrar. Para dominar esta habilidad, deberá aprender a juzgar todo según lo que le cuesta. Como dijo Nietzsche: "El valor de una cosa a veces no radica en lo que se logra con ella, sino en lo que se paga por ella, es decir, lo que nos cuesta". Quizás usted logre su objetivo, e incluso un objetivo valioso, pero... ¿a qué precio? Aplique esta pauta a todo, aun cuando se trata de colaborar con otros o prestar ayuda a alguien. Al final de cuentas, la vida es corta, las oportuni- dades son pocas y usted sólo posee una cantidad limitada de energía. En este sentido, el tiempo es un factor tan importante co- mo cualquier otro. Nunca pierda tiempo valioso, o su paz espiritual, en los asuntos de otras personas: hacerlo equivale a pagar un precio demasiado elevado. El poder es un juego social. Para aprenderlo y dominarlo deberá desarrollar la habilidad de estudiar y comprender a la gente. Como expresó Baltasar Gracián, el gran pensador y cortesano del siglo xvII: "Mucha gente invierte su tiempo en estudiar las características de animales o de plantas. ¡Cuánto más importante sería estudiar a la gente con que tenemos que vivir o morir!". Para ser un maestro en el juego del poder, también debe- rá ser un maestro en psicología. Deberá reconocer motivaciones y ver a través de la cortina de humo con que la gente rodea sus acciones. La comprensión de los motivos ocultos de la gente es el conocimiento fundamental para adquirir poder. Le abre las puertas a infinitas posibilidades de engaño, seducción y mani- pulación. El ser humano es infinitamente complejo, y usted podrá pasarse la vida entera observando a la gente sin comprenderla por completo. De ahí que sea de crucial importancia comenzar su aprendizaje ya mismo. Al hacerlo, también deberá tener presente un principio importante: Nunca discrimine a quien estudie ni en quien confie. Nunca confíe en nadie por completo y estudie a todo el mundo, incluso a sus seres queridos y a sus amigos. Por último, deberá aprender a tomar siempre por el camino indirecto hacia el poder. Disimule'su astucia. Como una bola de billar, que carambolea varias veces antes de dar en el blanco, sus movimientos deberán ser planificados y desarrollados de la manera menos evidente. Al aprender el arte de la acción indirecta prosperará en las cortes modernas, ya que aparentará ser un para- digma de decencia y, en cambio, será un manipulador consumado. Considere Las 48 leyes del poder como una especie de manual en el arte del accionar indirecto. Estas leyes se basan en escritos de hombres y mujeres que han estudiado y llegado a dominar el juego del poder. Estos escritos abarcan un período de más de tres mil años y fueron creados en civilizaciones tan dispares como la PREFACIO I 25 antigua China y el Renacimiento Italiano. Sin embargo, tienen hilos conductores y tramas en común, que guardan directa relación con la existencia de una esencia del poder que aún no se ha articulado por completo. Las 48 leyes del poder son el destilado de esa sabiduría acumulada, recogida de los escritos de los más ilustres estrategas (Sun-tzu, Clausewitz), estadistas (Bismarck, Ta- lleyrand), cortesanos (Castiglione, Gracián), seductores (Ninon de Lenclos, Casanova) y de los grandes estafadores (Yellow Kid Weil) de la historia. Las leyes se rigen todas por una premisa muy simple: Determinadas acciones casi siempre incrementan el poder del individuo (la observancia de la ley), mientras que otras lo reducen e incluso conducen a su ruina (la transgresión de la ley). Estas transgresiones y observancias se ilustran por medio de ejemplos tomados de la historia. Las leyes son definitivas y atemporales. Las 48 leyes del poder puede ser usado de diversas formas. Leyendo el libro en forma cronológica, de principio a fin, usted podrá aprender mucho sobre el poder en general. A pesar de que quizá le parezca que algunas de las leyes no tienen relación directa con su vida, es probable que con el transcurso del tiempo descubra que todas ellas tienen cierta aplicación y que, de hecho, se hallan todas interrelacionadas. Al obtener un panorama gene- ral de todo el tema le será posible evaluar sus propias acciones en el pasado y obtener un mayor grado de control sobre sus circunstancias inmediatas. Una lectura detenida y profunda del libro seguirá inspirando su forma de pensar y de reevaluar sus actos, aun mucho después de haberla finalizado. El libro también ha sido diseñado para hojearlo y analizar la ley que, en un momento determinado, le resulte más cercana a su realidad. Supongamos que está viviendo un problema con un superior y no logra comprender por qué sus esfuerzos no han obtenido mayor reconocimiento o conducido a un ascenso. Varias de las leyes se refieren de manera específica a la relación entre jefe y subordinado, y sin duda usted está transgrediendo alguna de ellas. La lectura de los párrafos iniciales referidos a las 48 leyes, en la tabla de contenidos de este libro, le permitirá identificar la ley relacionada con su situación específica. Por último, el libro puede ser leído sin seguir un orden específico, por mero entretenimiento y para emprender una grata recorrida por las debilidades y los grandes logros de quienes nos han precedido en el tiempo y en la historia, en el juego del poder. Pero aquí cabe hacer una advertencia para quienes pretendan leer este libro por simple y superficial diversión: El poder es, a su manera, infinitamente seductor y engañoso. Es un laberinto, y su mente quedará atrapada en la resolución de sus innumerables problemas; cuando menos lo piense, se dará cuenta de cuán profundamente se ha enfrascado en el tema. Es decir que el libro resulta mucho más divertido si se lo toma en serio. Un tema tan critico no admite frivolidades. Los dioses del poder desaprueban a 26 PREFACIO los frívolos; sólo brindan satisfacción plena a quienes estudian y reflexionan, y castigan a quienes chapotean en lo playo, buscando apenas pasarlo bien. Cualquier hombre que intente ser bueno todo el tiempo terminará yendo a la ruina entre la gran cantidad de hombres que no lo son. Por lo tanto, un príncipe que quiera conservar su autoridad deberá aprender a no ser bueno y usar ese conocimiento, o prescindir de su uso, según las necesidades que se presenten. EL PRÍNCIPE, Nicolás Maquiavelo, 1469-1527 PREFACIO 97 LEY N° 1 NUNCA LE HAGA SOMBRA A SU AMO CRITERIO Esfuércese siempre por lograr que quienes están jerárqui- camente por encima de usted se sientan cómodos con su sensación de superioridad. No permita que sus deseos de complacerlos o impresionarlos lo induzcan a hacer osten- tación de sus talentos y de su capacidad, ya que ello podrá generar un efecto opuesto al deseado, es decir, inspirar temor e inseguridad en sus superiores. Hágalos aparecer siempre más brillantes de lo que en realidad son... y accederá a la cumbre del poder. 1 29 TRANSGRESIÓN DE LA LEY Nicolás Fouquet, el ministro de Finanzas de Luis xiv durante los primeros años del reinado de éste, era un hombre generoso, amante de las fiestas opulentas, las mujeres bonitas y la poesía. También amaba el dinero, dado que llevaba un estilo de vida bastante extravagante. Fouquet era muy hábil y, en gran medida, un colaborador indispensable para el rey; por lo tanto, a la muer- te del primer ministro Jules Mazarin, en 1661, el ministro de Finanzas esperaba ser designado su sucesor. El rey, en cambio, decidió suprimir ese cargo. Éstas y otras actitudes llevaron a Fouquet a sospechar que estaba cayendo en desgracia y, por lo tanto, decidió congraciarse con el rey organizando la fiesta más espectacular jamás vista. El motivo oficial de la fiesta era celebrar la inauguración del castillo de Fouquet, Vaux-le-Vicomte, pero su objetivo real era homenajear al rey, invitado de honor del aga- sajo. Los más notables representantes de la nobleza europea y algunas de las mentes más brillantes de la época —La Fontaine, La Rochefoucauld, Madame de Sévigné— asistieron a la fiesta. Molié- re escribió una obra teatral para la ocasión, en la cual él mismo actuaría, sobre el final de la velada. La fiesta comenzó con una opulenta cena de siete platos, en la que se sirvieron especialidades de Oriente nunca antes probadas en Francia, así como nuevos platos especialmente creados para la ocasión. La cena fue acom- pañada por música compuesta por expreso encargo de Fouquet en honor al rey. Después de la cena, los invitados pasearon por los jardines del palacio. Con el tiempo los parques y las fuentes de Vaux-le- Vicomte habrían de inspirar los jardines de Versailles. Fouquet acompañó personalmente al joven rey en una recorrida por el diseño geométrico de arbustos y canteros florales. Cuando llegaron a los canales que surcaban los jardines, disfruta- ron de un espectáculo de fuegos artificiales, seguido por la representación de la obra de Moliére. La fiesta duró hasta muy entrada la noche y todo el mundo coincidió en que nunca antes habían vivido una celebración tan espectacular. Al día siguiente, Fouquet fue arrestado por el jefe de los mosqueteros del rey, D'Artagnan. Tres meses más tarde, fue juzgado por desfalco al Tesoro Nacional. (En realidad, la mayor parte de los fondos, de cuyo robo se lo acusó, habían sido sustraí- dos para la Corona y aprobados por el rey.) Fouquet fue hallado culpable y enviado a la prisión más remota de Francia, en lo alto de los Pirineos, donde pasó los últimos veinte años de su vida en solitaria reclusión. Interpretación Luis xlv, el Rey Sol, era un hombre orgulloso y arrogante que de- seaba ser siempre el centro de atención. No soportaba que nadie lo superase en opulencia, y mucho menos ser opacado por su 30 I LEY N° 1 ministro de Finanzas. Como sucesor de Fouquet, Luis xiv designó a Jean-Baptiste Colbert, un hombre conocido por su moderación y famoso por dar las fiestas más aburridas de todo París. Colbert se aseguró de que cuanto fondo líquido hubiese en el Tesoro fuese a parar directamente a manos del rey. Con estos dineros, Luis xiv construyó un palacio aún más espléndido que el de Fouquet: el célebre palacio de Versailles. Empleó a los mismos arquitectos, decoradores y paisajistas que construyeran el palacio de su ex ministro de Finanzas. Y en Versailles, Luis xiv celebró fiestas aún más extravagantes que aquella que costó a Fouquet su libertad. Analicemos la situación. La noche de la fiesta, al presentar ante Luis xiv espectáculo tras espectáculo, uno más espléndido que el otro, Fouquet tuvo la intención de demostrar su lealtad y devoción para con el rey. Esperaba que aquella fiesta no sólo le permitiera recuperar el beneplácito del rey, sino también demos- trar su buen gusto, sus relaciones y su popularidad, subrayando así lo indispensable que era él para el rey y probando ante éste que seria un excelente primer ministro. Pero en realidad sucedió todo lo contrario. Cada nuevo espectáculo, cada sonrisa de apreciación dirigida por los huéspedes a Fouquet hicieron sentir a Luis xiv que sus propios amigos y súbditos estaban más fascinados con el ministro de Finanzas que con él, y que Fouquet hacía indebida ostentación de su fortuna y de su poder. En lugar de halagar a Luis my, la elaborada fiesta de Fouquet ofendió la vanidad personal del soberano. Por supuesto, Luis xiv no iba a admitir semejante cosa, de modo que encontró, en cambio, una excusa conveniente para librarse del hombre que, sin darse cuenta, lo había hecho sentirse inseguro. Éste es el destino que corren, de una u otra forma, todos aquellos que desequilibran la autoestima de su amo, hieren su vanidad o le hacen dudar de su preeminencia. Al comienzo de la velada, Fouquet estaba en la cima del mundo. Cuando la fiesta llegó a su fin, había caído en un abismo. Voltaire, 1694-1778 OBSERVANCIA DE LA LEY A principios del siglo xvii, el astrónomo y matemático italiano Galileo se encontraba en una situación sumamente dificil. Dependía de la generosidad de los grandes gobernantes y, como todos los científicos del Renacimiento, solía obsequiar sus inventos y descubrimientos a los grandes gobernantes y regentes la época. Por ejemplo, en cierta oportunidad obsequió una brújula militar de su invención al duque de Gonzaga. Luego le dedicó un libro, en el que explicaba el uso de dicha brújula, a los Médicis. Ambos gobernantes se sintieron muy agradecidos y a través de ellos Galileo logró reunir más alumnos. Pero, por LEY N° 1 I 31 importantes que fuesen sus descubrimientos, sus amos, por lo general, le retribuían con obsequios y no con dinero en efectivo. Esto hacía que viviera en constante inseguridad y dependencia económica. Fue entonces cuando pensó que debía de existir otra forma de manejar aquella situación. Galileo vislumbró una nueva estrategia en 1610, cuando des- cubrió las lunas de Júpiter. En lugar de dividir su descubrimiento entre sus distintos amos —donando a uno el telescopio que había usado, dedicando a otro un libro, y así sucesivamente—, como lo había hecho en el pasado, decidió centrar su atención exclusiva- mente en los Médicis. Los eligió por un motivo particular: poco después de que Cosme i estableció la dinastía de los Médicis, en 1540, había convertido a Júpiter, el más poderoso de los dioses, en el símbolo de la familia, un símbolo de poder que iba más allá de la política y del negocio bancario, ya que estaba ligado a la antigua Roma y a sus deidades. Galileo convirtió el descubrimiento de las lunas de Júpiter en un acontecimiento cósmico que honraba la grandeza de los Mé- dicis. Poco después del descubrimiento anunció que "los brillantes astros [las lunas de Júpiter] se ofrecían en los cielos" a su telescopio, al mismo tiempo en que Cosme II era entronizado. Dijo que el número de lunas —cuatro— armonizaba con el número de Médicis (Cosme II tenía tres hermanos) y que las lunas giraban en torno de Júpiter como esos cuatro hijos giraban en torno de Cosme i, el fundador de la dinastía. Más que una coincidencia, ello demostraba que los mismos cielos reflejaban la ascendencia de la familia de los Médicis. Después de dedicar este descubri- miento a los Médicis, Galileo mandó confeccionar un emblema que representaba a Júpiter sentado sobre una nube, con los cuatro astros girando a su alrededor, y lo obsequió a Cosme II como símbolo de su unión con los astros. En 1610, Cosme II nombró a Galileo filósofo y matemático oficial de la corte, con un salario respetable. Para un científico, aquello era un verdadero golpe de buena fortuna, que puso fin a sus días de pobreza y necesidades. Interpretación Con una sola jugada, Galileo ganó más con su nueva estrategia que en años de súplicas. La razón es simple: todos los amos desean brillar más que el resto de la gente. No les importa la ciencia ni la verdad empírica ni el último invento. Les preocupa su fama y su gloria. Galileo dio a los Medicis una gloria infinitamente mayor, al vincular su nombre con las fuerzas cósmicas, que mencionándolos como patrocinado- res de algún nuevo invento o descubrimiento. Ni siquiera los científicos pueden eludir las veleidades de la vida cortesana y los padrinazgos. Como todos, necesitan servir a los amos que controlan los recursos monetarios. Y su gran poder intelectual puede hacer que esos amos se sientan poco seguros de 32 1 LEY N° 1 sí mismos y perciban que sólo están para suministrar los fondos... una tarea poco noble. El productor de una gran obra quiere sentir que es algo más que el que financia una empresa; también quiere aparecer como creativo y poderoso, incluso más poderoso que la obra producida en su nombre. En lugar de hacerlo sentir inseguro, es necesario concederle gloria. Galileo no desafió la autoridad intelectual de los Médicis con su descubrimiento, ni los hizo sentir inferiores. Al ponerlos literalmente en el nivel de los astros, los hizo aparecer como tales en las cortes italianas. No le hizo sombra a su amo, sino que logró que su amo brillara más que nadie. CLAVES PARA ALCANZAR EL PODER Todos tenemos inseguridades. Cuando uno se presenta ante el mundo y muestra sus talentos, naturalmente genera en los demás todo tipo de resentimientos, envidia y otras manifestaciones de inseguridad. Esto es algo que hay que tener en cuenta. Uno no puede pasar la vida preocupándose por los mezquinos sentimien- tos de los demás. Sin embargo, con sus superiores deberá encarar la situación de manera diferente: Cuando se trata del poder, hacerle sombra al amo es quizá el peor error de todos los que se pueden cometer. No se engañe pensando que la vida ha cambiado mucho des- de los días de Luis xiv o de los Médicis. Quienes logran ocupar posiciones de poder en la vida son como las reinas y los reyes: quieren sentirse seguros y superar a quienes los rodean en inteli- gencia, simpatía, ingenio y encanto. Creer que al hacer gala de sus dones y talentos usted va a ganar el afecto de su amo es un error fatal, aunque muy común. Su superior podrá simular apre- cio, pero en la primera oportunidad que se le presente lo reemplazará con alguien menos inteligente, menos atractivo y menos amenazador, como Luis xiv reemplazó al brillante Fou- quet con el mediocre y maleable Colbert. Y, al igual que Luis xlv, no admitirá la verdad, sino que encontrará alguna excusa para li- brarse de su presencia. Esta Ley implica dos normas que deberá aprender. Primero, que es posible hacerle sombra a su amo con ser simplemente usted mismo. Hay amos que son muy inseguros... terriblemente inseguros. Y basta con ser encantador y desenvuelto para hacerles sombra. Nadie tuvo más talentos naturales que Astorre Manfedi, príncipe de Faenza. Era el más apuesto de todos los jóvenes príncipes italianos y cautivaba a sus súbditos con su generosidad y su espíritu abierto. En el ario 1500, César Borgia puso sitio a Faenza. Cuando la ciudad se rindió, sus ciudadanos esperaban lo peor de parte del cruel Borgia, quien, sin embargo, decidió perdonar a la pobla- ción. Se contentó con ocupar la fortaleza, no ejecutó a ninguno de I,EY N° 1 1 33 los ciudadanos y permitió que el príncipe Manfredi, que sólo tenía dieciocho años de edad, permaneciera en su corte, con total libertad. Sin embargo, algunas semanas más tarde, los soldados apre- saron a Astorre Manfredi y lo llevaron a una prisión romana. Un año más tarde, su cuerpo fue encontrado en el río Tíber, con una piedra atada al cuello. Borgia justificó el horrible acto alegando cargos de traición y conspiración, pero el problema de fondo era la vanidad y la inseguridad de Borgia. El joven, sin siquiera intentarlo, le hacía sombra. En vista de los talentos naturales de Manfredi, su sola presencia hacía aparecer a Borgia menos atractivo y carismático. La lección es simple: si usted no puede dejar de ser encantador y de mostrar sus talentos, deberá apren- der a evitar ese tipo de monstruos vanidosos. La otra posibilidad consiste en aprender a disimular hábilmente sus virtudes cuando esté al lado de un César Borgia. En segundo lugar, nunca piense que, porque el amo lo aprecia, usted puede hacer lo que se le dé la gana. Se podrían escribir varios tomos sobre favoritos que cayeron en desgracia por dar por sentado que su posición era inamovible o por atreverse a hacerle sombra a su amo. En Japón, a fines del siglo xvi, el favorito del emperador Hideyoshi era un hombre llamado Sen No Rikyu. Artista máximo de la ceremonia del té, que se había convertido en una obsesión entre la nobleza, fue uno de los asesores de mayor confianza de Hideyoshi, tenía sus propios aposentos dentro del palacio y era honrado en todo el Japón. Sin embargo, en 1591 Hideyoshi lo hizo arrestar y condenar a muerte. Rikyu se quitó la vida. Sólo más tarde se descubrió la causa de ese repentino cambio de suerte: parece que Rikyu, de origen campesino y luego favorito de la corte, mandó tallar su estatua en madera, que lo mostraba calzado con sandalias (un signo de nobleza) y en 'una pose altiva. Hizo colocar esta estatua en el templo más importante del palacio, a la vista de toda la realeza. Para Hideyoshi, esta actitud significaba que Rikyu no conocía sus límites. Al suponer que gozaba de los mismos derechos que los integrantes de la alta nobleza, olvidó que su posición dependía del emperador y llegó a creer que él mismo se la había ganado. Esto constituyó un imperdonable error de cálculo acerca de su propia importancia, por el que pagó con su vida. Recuerde lo siguiente: nunca dé por segura su posición y nunca permita que los favores que reciba se le suban a la cabeza. Conociendo los riesgos que implica el hacerle sombra a su amo, usted podrá utilizar esta Ley en su propio beneficio. En pri- mer lugar, debe halagar y ensalzar a su amo. Los elogios abiertos pueden llegar a resultar eficaces, pero tienen sus límites; es algo demasiado obvio y directo, y puede ser mal visto por los demás cortesanos. El elogio discreto e indirecto es mucho más poderoso y efectivo. Por ejemplo, si usted es más inteligente que su amo, demuestre lo opuesto: hágalo aparecer más inteligente que usted. 34 I LEY N° 1 Actúe en forma ingenua. Simule necesitar de su pericia. Cometa errores intranscendentes que no lo perjudiquen en el largo plazo pero que le brinden la oportunidad de pedir ayuda, cosa que a los amos les encanta. Un amo que no puede brindarle el don de su experiencia puede llegar a hacerlo blanco de su rencor y de su mala voluntad. Si sus ideas son más creativas que las de su amo, atribúyaselas de la manera más pública posible. Deje en claro que el consejo de usted es sólo un eco del consejo de él. Si usted supera a su amo en rapidez e ingenio, está bien que desempeñe el papel del bufón del rey, pero no lo haga aparecer a él frío y taciturno en comparación. En caso necesario, baje los decibeles de su humor y encuentre la forma de hacerlo quedar como alguien divertido, con sentido de humor. Si usted es, por naturaleza, más sociable y generoso que su amo, tenga cuidado de no convertirse en la nube que tapa la luz que él irradia hacia los demás. Es su amo el que tiene que parecer el Sol, en torno del cual gira todo el mundo, un Sol que irradia poder y esplendor y se constituye en centro de atención. Si usted se ve en la situación de oficiar de anfitrión de su amo, ganará su simpatía evidencian- do sus recursos limitados. Cualquier intento de impresionarlo con su gracia y generosidad puede resultarle fatal. Aprenda de Fouquet, o pagará el precio que él tuvo que pagar. En todos estos casos, disimular sus aspectos fuertes no es señal de debilidad, si esta estrategia termina otorgándole poder. Al dejar que otros le hagan sombra a usted, retiene el control en lugar de convertirse en víctima de su inseguridad. Todo esto le vendrá bien el día en que decida elevarse por encima de su nivel de subordinado. Si, como Galileo, usted puede dar más lustre a su amo ante los ojos de los demás, será para él un regalo del cielo y logrará ascender de inmediato. Imagen: Los astros del cielo. Sólo puede haber un Sol por vez. Nunca tape la luz del Sol ni compita con el Sol en cuanto a luminosidad; procure, más bien, diluirse en el cielo y encontrar la forma de incrementar la intensidad lumínica del astro que es su amo. LEY N. 1 I 3.5 Autoridad: evite hacerle sombra a su amo. Toda superioridad es fastidiosa, pero la superioridad de un súbdito por sobre su príncipe no sólo es estúpida sino fatal. Ésta es una de las lecciones que los astros del cielo nos enseñan: podremos ser parientes cercanos del Sol y brillar tanto como él, pero nunca debemos aparecer en su compañía. (Baltasar Gracián, 1601 1658)- INVALIDACIÓN Usted no puede vivir cuidándose de no contrariar a ninguna de todas las personas con las que se cruza pero puede ser selectivamente cruel. Si su superior es una estrella en decadencia, no tiene por qué temer hacerle sombra. No sienta piedad, ya que su amo tampoco tuvo ningún tipo de escrúpulos cuando, a sangre fría, se abría camino hacia la cumbre del éxito. Mida con cuidado la fuerza de su amo. Si descubre que es débil, acelere discreta- mente su caída: en momentos clave, muéstrese más capaz, más encantador y más sagaz que él. Si la posición de su superior es muy débil y está a punto de caer, deje que la situación siga su curso natural. Pero si su amo se encuentra en una posición firme, aunque usted se sepa más capaz, tómese su tiempo y tenga paciencia. Según el curso natural de los hechos, con el correr del tiempo el poder se debilita y cae. Algún día su amo habrá de caer y, si usted juega sus cartas con habilidad, lo sobrevivirá y superará. 36 LEY N' LEY N° 2 NUNCA CONFÍE DEMASIADO EN SUS AMIGOS; APRENDA A UTILIZAR A SUS ENEMIGOS CRITERIO Desconfíe de los amigos; suelen ser los primeros en traicionarlo, ya que caen fácilmente presa de la envidia. También suelen convertirse en irrespetuosos y tiranos. En cambio, emplee a quien haya sido su enemigo, y le será más leal que un amigo, ya que deberá hacer mayores esfuerzos para demostrar su adhesión. Lo cierto es que usted debe temer más a sus amigos que a sus enemigos. Si no tiene enemigos, busque la forma de creárselos. 37 TRANSGRESIÓN DE LA LEY A mediados del siglo a a.C., un joven de nombre Miguel in Para tener un buen ascendió al trono del Imperio Bizantino. Su madre, la emperatriz enemigo, elige a un amigo: éste sabrá Teodora, había sido desterrada a un monasterio, y el amante de golpear donde más ella, Teoctistus, asesinado. La conspiración para destituir a duele. Teodora y entronizar a Miguel había sido encabezada por el tío DIANE DE POMERS, de éste, de nombre Bardas, un hombre sagaz y ambicioso. Miguel 1499-1566, AMANTE DE ENRIQUE II DE FRANCIA era un gobernante sin experiencia alguna, rodeado de intrigantes, asesinos y libertinos. En esos tiempos de peligro, se vio necesitado de alguien en quien poder confiar y que desempeñara el papel de sincero consejero. Pensó de inmediato en Basilio, su mejor amigo. Basilio no tenía experiencia alguna en lo relativo a política y gobierno (era el jefe de los establos reales), pero había demostrado, una y otra vez, su lealtad y su gratitud para con Miguel. Cada vez que asigno Los dos hombres se habían conocido algunos años antes; en un puesto vacante, esa oportunidad, Miguel estaba visitando los establos, cuando un genero cien descontentos y un caballo salvaje se espantó y comenzó a correr sin control hacia ingrato. donde él se hallaba. Basilio, joven jinete de Macedonia, salvó la Luis XIV, 1638-1715 vida de Miguel al controlar al caballo desbocado. La fuerza y el coraje del joven impresionaron de tal manera a Miguel, que de inmediato ascendió a Basilio de oscuro entrenador de caballos a la posición de jefe de las caballerizas reales. Colmó a su amigo de obsequios y favores, y ambos terminaron siendo inseparables. Basilio fue enviado a la mejor escuela de Bizancio y el tosco campesino se convirtió en un culto y agradable cortesano. Nombrado emperador, Miguel necesitaba a su lado a alguien que le fuese absolutamente leal. ¿Quién mejor para confiarle el delicado puesto de chambelán y principal consejero, que el joven Es así como, por mi que le debía todo lo que había llegado a ser? parte, me he visto Basilio podría ser capacitado para su nuevo trabajo, y Miguel decepcionado más de lo amaba como a un hermano. Ignorando el consejo de quienes una vez por la persona le recomendaron dar ese puesto a Bardas, mucho más apto, que más quería y en cuyo amor confiaba Miguel escogió como asistente a su amigo. por sobre el de todos Basilio aprendió con facilidad y rapidez, y pronto estuvo en los demás. Por lo tanto, condiciones de asesorar al emperador sobre todos los asuntos de creo que está bien amar Estado. El único problema resultó ser el dinero, ya que Basilio y servir a una persona por encima de todas las nunca consideraba suficiente lo que se le pagaba. Al estar demás, de acuerdo con expuesto a los lujos y esplendores de la vida cortesana de su mérito y su valor, Bizancio, se tornó avaro y ambicioso. Miguel duplicó y luego pero nunca hay que triplicó su salario, le otorgó un título de nobleza y lo casó con una confiar tanto en la tentadora trampa de la de sus propias amantes, Eudocia Ingerina. Mantener satisfecho a amistad como para su amigo y hombre de confianza bien valía aquel precio. Pero los luego tener motivos problemas no terminaron allí. Bardas había pasado a ser jefe del para arrepentirse. ejército, y Basilio convenció a Miguel de que ese hombre era BALTASAR CASTIGLIONE 1478-1529 ilimitadamente ambicioso. Con la ilusión de poder controlar a su sobrino, Bardas había conspirado para ponerlo en el trono. Nada le impedía volver a conspirar, esta vez para deponer a Miguel y asumir él mismo el gobierno del imperio. Tanto hizo y dijo Basilio 38 1 LEY N° 2 contra Bardas, que al fin Miguel decidió mandar asesinar a su tío. Durante una importante carrera de caballos, Basilio se acercó a Bardas en medio de la multitud y lo mató a puñaladas. Poco después, solicitó reemplazarlo como jefe del ejército, a fin de ejercer mejor control sobre las fuerzas armadas y poder sofocar cualquier intento de rebelión. El emperador le concedió el cargo. El poder y la fortuna de Basilio fueron creciendo y, pocos años más tarde, Miguel —que se encontraba en apuros económicos debido a sus propios despilfarros— le pidió que le devolviera parte del dinero que Basilio había tomado prestado a lo largo de los años. Para gran consternación del joven empera- dor, Basilio se negó con tanta firmeza y arrogancia que se dio cuenta de pronto del problema que enfrentaba: su ex jefe de establos había llegado a poseer más dinero, más aliados en el ejército y en el Senado y, por último, más poder que el propio emperador. Algunas semanas después, tras una noche de mucho beber, Miguel se despertó y se vio rodeado por soldados. Basilio contempló la escena impávido, mientras sus hombres asesinaban al emperador a puñaladas. Después de autoproclamarse empera- dor, cabalgó por las calles de Bizancio llevando en triunfo, en la punta de una larga pica, la cabeza de su ex benefactor y mejor amigo. Interpretación Miguel III de Bizancio puso su futuro a merced del sentimiento de gratitud que creía que Basilio debía de albergar hacia él. No dudaba de que Basilio le serviría mejor que nadie, ya que le debía su riqueza, su educación y su posición. Luego, una vez que Basilio estuvo en el poder, no dudó en darle todo lo que éste le requería para fortalecer el lazo que los unía. Sólo cuando vio el gesto de burla en el rostro de Basilio, Miguel se dio cuenta del error fatal que había cometido. Había creado un monstruo. Permitió que el hombre viera el poder de tan cerca que terminó deseando más y más; al darle todo cuanto exigía, y al encumbrarlo gracias a la caridad recibida de su benefactor, sólo logró que Basilio hiciera lo que hacen tantos en una situación similar: olvidar los favores recibidos y creer que han ganado su éxito gracias a sus propios méritos. En el momento en que tomó conciencia de la realidad, Miguel aún estaba a tiempo de salvar su vida, pero la amistad y el amor suelen impedirnos ver nuestros propios intereses. Nadie cree que un amigo puede traicionarlo, y Miguel no lo creyó hasta el día en que su cabeza terminó en la punta de la pica. Señor, protégeme de mis amigos, que de mis enemigos me protejo yo mismo. Voltaire, 1694-1778 LEY N° 2 I 39 LA SERPIENTE, EL CAMPESINO Y IA OBSERVANCIA DE LA LEY GARZA Durante varios siglos después de la caída de la dinastía Han (año Una serpiente, perse- guida por cazadores, 222 d.C.) la historia china presenta una serie de golpes de Estado pidió a un campesino que le salvara la vida. Pa- violentos y sangrientos, uno tras otro. Los hombres del ejército ra ocultarla de sus conspiraban para asesinar a un emperador débil, para luego perseguidores, el campesi- no se puso en cuclillas y reemplazarlo por un general fuerte y colocarlo en el trono del dejó que la serpiente se enrollara en su vientre. dragón. El general iniciaba una nueva dinastía y se hacía coronar Pero cuando el peligro emperador. Para asegurar su supervivencia, asesinaba a los hubo pasado y el cam- pesino pidió a la víbora generales que lo habían acompañado en el golpe. Algunos años que saliera de su refu- más tarde, sin embargo, el modelo volvía a repetirse: nuevos gio, ésta se negó a hacerlo. Contra el vien- generales volvían a levantarse y asesinaban al emperador o a sus tre del hombre se sentía abrigada y segura Ca- hijos. Ser emperador de China significaba estar solo, rodeado por mino a su casa, el una jauría de enemigos. Era la posición de menor poder y hombre vio a una garza, se le acercó y le contó en seguridad que existía. voz baja lo sucedido. La garza le dijo que En el año 959 d.C., el general Chao K'uang-yin se convirtió volviera a ponerse en en el emperador Sung. Tenía plena conciencia de que era muy cuclillas e hiciera fuerza para expulsar a la ser- probable que, en el término de uno o dos años, lo asesinaran. piente. Cuando la víbora ¿Cómo podía hacer para romper ese esquema? Al poco tiempo asomó la cabeza, la garza la sujetó con fuerza, la ex- de haber sido entronizado como emperador, Sung ordenó que se trajo de su refugio y la mató. Al campesino le realizara un banquete para celebrar el advenimiento de la nueva preocupaba que el vene- dinastía, al que invitó a los más poderosos comandantes del no de la serpiente hubiese permanecido ejército. Después de que todos bebieron mucho vino, Sung en su interior. Enton- ces, la garza le dijo despidió a los guardias y a todos los demás invitados, menos a los que, para curarse del generales, que empezaron a temer que el emperador los asesinara veneno de una ser- piente, habla que de un solo golpe. El emperador, en cambio, les dijo: "Paso todo cocinar y comer seis aves blancas. "Tú eres el día temiendo por mi vida, y me siento desdichado, tanto a la un ave blanca —dijo mesa como en mi cama. Porque, ¿quién de ustedes no sueña con el campesino—. Co- menzaré por comerte arrebatarme el trono? No es que dude de su lealtad, pero si, por a ti." Y tomó a la gar- una de esas casualidades, sus subordinados, buscando riqueza

Use Quizgecko on...
Browser
Browser